La calidad y sus adláteres

La calidad y sus adláteres
La calidad comenzó con la norma de calidad por excelencia, ISO 9001. Hoy en día hay muchas más, por ejemplo la ISO 50001 que regula la gestión energética

No fue hasta 1986 cuando se creó AENOR, la Asociación Española de Certificación, coincidiendo con la incorporación a la Unión Europea. A partir de aquí, comenzaron a implantarse las normas basadas en los estándares ISO, como forma de conseguir la gestión eficiente de la calidad. Con posterioridad, nacieron otras como la ISO 50001, de gestión energética, más centradas en aspectos específicos de los procesos productivos de la empresa.

La gestión de la calidad era un desconocido en España no hace mucho tiempo. Mientras en otros países europeos, como Reino Unido, se venían aplicando sistemas de “producción sin fallos” basados en el taylorismo, en el caso español todavía se llevaban algunos años de retraso. Sin embargo, desde la creación de AENOR, el país se ha situado a la altura de Europa, en lo que se refiere a este tipo de estándares.

Todo esto ha dado lugar a una serie de normas específicas que conviene conocer. Las precursoras fueron la ISO 9001 de gestión de la calidad, la ISO 14001 de gestión medioambiental o la OHSAS 180001 de prevención laboral. Estos eran los tres pilares que preocupaban a las empresas en aquel momento, sobre todo, debido a la normativa que se implantaba en la mayoría de países.

Hoy en día, estas han dado lugar a la creación de otras más específicas como la ISO 50001 antes mencionada o las relacionadas con la alimentación, la protección contra ciberataques y similares o la gestión de determinados procesos como la fabricación de equipos médicos. Todo ello en aras de una mejora continua de las organizaciones y una retroalimentación que permitiera corregir posibles desviaciones.

La ISO 9001:2015, el comienzo

Los estándares ISO han sido desarrolladas por la Organización Internacional de Normalización (ISO) y por la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC). De esta forma, se redactan siguiendo las reglas de las directivas ISO/IEC. Estas directivas han sido adaptadas a España por el grupo de trabajo “Spanish Translation Working Group”, que pertenece al comité ISO/CASCO.

La norma por excelencia, precursora de todas las demás, fue la ISO 9001 de gestión de la calidad. Hoy en día, es la más extendida y se encuentra presente en 184 países. Esta norma tiene la ventaja de su versatilidad, permitiendo su aplicación en cualquier tipo de organización. Se centra, sobre todo, en los procesos de la empresa y la satisfacción del cliente como punto clave.

Su última versión, la ISO 9001:2015, ha dado un paso más, incluyendo algunos aspectos relacionados con los cambios organizacionales debidos a la revolución tecnológica. Las empresas, en la actualidad, tienen planteamientos, objetivos o procesos diferentes a los que se daban en el pasado y la norma ha evolucionado de igual manera.

La protección de datos y el riesgo

La Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) ha supuesto un cambio drástico para muchas empresas. Obliga a una gestión adecuada de los datos personales de clientes, proveedores, socios o empleados. Por este motivo, se han debido implementar algunos procedimientos relacionados con ellos. Así, la ISO 27001 de seguridad, se centra en estos aspectos y afecta a la columna vertebral, que es la propia ISO 9001.

Uno de los aspectos innovadores es la llamada “gestión del riesgo”. La norma de calidad antes no lo incluía como variable esencial, algo que sí sucede a raíz de la revisión. De esta forma, las empresas estarán obligadas a utilizar técnicas y herramientas de análisis de riesgos, ya que estos afectan a su actividad y, por ende, a los procesos y la satisfacción del cliente.

Estructura de alto nivel HLS o anexo SL

Esta forma de entender las normas de gestión se basa en una disposición general, que se puede aplicar a todas ellas. De esta forma, implementarlo es más sencillo, barato y eficiente. Por otro lado, se busca una mejor gestión de los procesos documentales, de manera que puedan adaptarse a cada situación. El objetivo es que la ISO 9001:2015 se puede convertir en la forma de unificar el resto de estándares.

La ISO 14001 y OHSAS 18001, los complementos

Estas dos normas son las siguientes en número de implantaciones en España. La primera está relacionada con los procesos medioambientales e incluye la gestión de residuos o el reciclaje. Además, permite un certificado de sostenibilidad y tiene como uno de sus objetivos la reducción de la contaminación

La norma OHSAS 18001 de prevención de riesgos laborales, facilita la implementación de procesos de protección del trabajador o relacionados con la salud laboral. No sustituye a las empresas especializadas en prevención de riesgos laborales, que la normativa obliga a contratar, pero se convierte en una inestimable ayuda. Su objetivo es la prevención de accidentes y la salud de los empleados.

ISO 500001 de gestión de la energía

La ISO 500001 fue solicitada por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO), debido al problema del cambio climático. Aunque existían ciertos procesos estandarizados de gestión de la energía, el objetivo era unificarlos en una sola norma.

La preparación corrió a cargo del comité ISO/PC 242, algunos colaboradores fueron el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI), la Asociación Brasileira de Normas Técnicas (ABNT) o la propia UNIDO. Se ha inspirado en otras similares ya existentes en Japón, Holanda, Suecia o Estados Unidos.

El objetivo principal de esta norma es la gestión energética. De esta forma, persigue la implantación de procesos en la empresa que promuevan la eficiencia y el ahorro de energía. Así, no solo mejoran los costes relacionados con este factor productivo, también se reducen las emisiones que afectan a la capa de ozono y provocan el efecto invernadero. Esta norma se modeló a partir de la ISO 9001 y se publicó en 2011.

Algunas ventajas de implantar esta norma son que la empresa puede aprovechar todo su potencial en relación al uso de la energía, unas ganancias extras a largo plazo debidas al ahorro de costes, una imagen de la compañía más favorable a la opinión pública y, por supuesto, sin olvidar el cuidado del entorno y la protección del medio ambiente.

La metodología

Esta se basa en el proceso consistente en planificar, hacer, verificar y actuar. De esta forma, se comienza planeando los procesos, con posterioridad, estos se ejecutan y se comprueba si han funcionado correctamente. Por último, se procede a corregir las desviaciones que se hayan producido. De esta forma, se plantea una retroalimentación que mejore dichos procesos.

La ISO 22000, la alimentación y la salud

Esta norma gestiona los procesos alimentarios, esenciales para la salud del consumidor. Tiene como principales objetivos aspectos como la seguridad alimentaria, la cooperación entre las distintas partes de la cadena de producción, la protección del consumidor como eje principal o los procesos basados en el Análisis de Peligro y Puntos de Control Crítico (APPCC).

Algunas ventajas de esta norma son el cumplimiento con la legislación vigente de forma sencilla, la mejora continua del proceso productivo, la confianza del consumidor en que la empresa velará por que sus productos sean adecuados para el consumo, o un control más eficiente por parte de la dirección.

La ISO 13485, los sistemas de gestión de la calidad de equipos médicos

Esta norma afecta a fabricantes de equipos médicos, de manera que es un referente sobre las buenas prácticas en este sector. De esta forma se consiguen beneficios como la implicación de accionistas, una mejor reputación y sin olvidar el objetivo primordial: la satisfacción del cliente.

Este estándar ISO adapta los beneficios de la ISO 9001:2015 a los fabricantes de dispositivos médicos. De esta forma, los procesos tienen en cuenta la propia idiosincrasia del sector en cuestión y se permiten procesos más eficientes y con una calidad mayor.

Porque la calidad lo es todo

De hecho, cada vez más sectores ven beneficios en la normalización basada en las directivas ISO/IEC. No solo porque en muchas ocasiones son un requisito necesario para acceder a determinados clientes, sino por las propias ventajas que estos estándares promueven en la empresa. De esta forma, se consigue ser más competitivo en un mercado global y cambiante.

España, hoy en día, tiene un mercado importante en lo que a las normas ISO se refiere. La certificadora más conocida es AENOR, que se fundó en 1987. En la actualidad, hay otras compañías especializadas en este tipo de servicios que operan en España. De esta forma, una norma que comenzó su andadura en la industria, hoy se ha expandido a otros sectores.

Uno de los más prolíficos en la certificación de sistemas de gestión, ha sido el sector servicios, que es uno de los más importantes en países como España. Además, las actividades son tan heterogéneas, que han necesitado de una enorme flexibilidad en la aplicación de los procesos. Las empresas de servicios y no solo las industriales, han visto mejorar sus resultados, la satisfacción de los empleados y su imagen general, cuando han aplicado las normas ISO.

En definitiva, la normalización se ha convertido en una ventaja comparativa más y la mayoría de las empresas comienza a descubrir sus beneficios. Por eso implantar un estándar ISO 9001:2015 u otro, puede ser una buena decisión.

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